martes, 20 de febrero de 2024

Ética antes de los sofistas

 

Sociedad homérica - Historia Antigua de Europa - YouTube

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Para los griegos, todo tiene un fin. La virtud, conocida como areté, se define como alcanzar ese fin. Se puede observar una ética teleológica y una ética del éxito en su pensamiento. Heráclito sostiene que la guerra es el estado natural del hombre. En la sociedad prefilosófica, las virtudes eran heredadas y dependían del reconocimiento de los demás.

  En la sociedad homérica, la bondad de un hombre se define por su cumplimiento de la función social asignada. La palabra precursora de "bueno", agathos, se emplea como un atributo para describir a un noble homérico virtuoso. Un noble virtuoso, por lo tanto, se caracteriza por ser valiente, majestuoso, hábil y afortunado, además de contar con la riqueza necesaria para disponer de ocio y desarrollar estas habilidades. El éxito también es un componente crucial.

  Sin embargo, el concepto de "bueno" para ellos difiere del nuestro, ya que abarca la valentía, habilidad, fortuna y éxito. Estas cualidades se reflejan en la conducta; basta con comportarse de cierta manera para ser considerado bueno. Su moral no se basa en un deber moral al estilo kantiano, sino en el desempeño de la función social asignada, lo que conlleva la posesión de virtud.

  Cuando un hombre no logra cumplir con su función, experimenta vergüenza, pues la moral está intrínsecamente ligada al orden social. Aquellos que no pertenecen a dicho orden, como los esclavos, quedan al margen del sistema moral y son tratados como objetos.

  Dado que se trata de una sociedad jerarquizada, las cualidades más valoradas están asociadas a la nobleza. La moral está íntimamente ligada a un sistema de funciones sociales, sirviendo como su apoyo.

  Todo esto se debe a la creencia en un orden cósmico que afecta tanto a los dioses como a los hombres.

 

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