sábado, 14 de noviembre de 2015

Colorado Jim / The naked spur (Anthony Mann)



    Un amigo siempre me dice que a una serie de permito cosas que a una película jamás permitiría. Nunca me tomé demasiado en serio esta afirmación hasta que volví a ver Colorado Jim. Y no porque haya encontrado en esta película tachas que toleraría en las series, sino justamente por todo lo contrario. Es redonda, perfecta, sin una sola estridencia ni un solo elemento que no te tenga en tensión atrapado mirando la pantalla.

   Se han escrito miles de líneas sobre Anthony Mann y su cine y no voy a ser yo ahora el que haga un análisis definitivo de Colorado Jim. Si escribo este post es solo por rescatar algunas cuestiones por las que creo que es muy recomendable verla:

   a) el ritmo. La acción avanza a toda velocidad. No hay elementos superfluos que retarden la acción o que distraigan del conflicto principal. Hay quien dice que la pelea con los indios no venía a cuento, aunque yo eso no lo tengo tan claro. En primer lugar, la presencia continua de los indios supone una amenaza constante que provoca tensión en el espectador y le mantiene pegado a la pantalla. Y, en segundo lugar, la pelea refleja cómo la actitud de uno de los personajes ocultando parte de su pasado pone en riesgo mortal a todos los demás.

    B) los personajes. A diferencia de las novelas y las series de televisión que tienen mucho tiempo para dibujar personajes complejos y desarrollarlos, las películas tienen que contentarse con apuntar y sugerir sus conflictos. En esto, Sam Rolfe y Harold Jack Bloom son unos auténticos maestros. Con apenas unas pinceladas dadas aquí y allá entre tanta acción, construyen cinco personajes redondos, marcados por sus historias pasadas.

    C) la fotografía. Fantástica. La presencia de la naturaleza en todo su esplendor es casi un personaje más.

    D) los diálogos. El modo en el que Millard Mitchell siembra la desconfianza entre sus captores es maravillosamente sutil.

    Y supongo que habrá muchísimas más razones para ver esta película, pero ya digo que este post es solo para apuntar algunas por las que a mí me lo parece.


    No me gustaría terminar sin advertir al posible espectador de que debe ver esta película sí o sí en versión original subtitulada. No soy un fanático de las versiones originales. No tengo nada en contra de ver una película doblada, siempre y cuando esté bien hecha. Pero el doblaje de esta película es infernal. No entiendo por qué han tenido que poner a todos los personajes hablando a gritos continuamente, sobre todo cuando se supone que uno está sembrando la desconfianza entre ellos. Tiene que hablar sin que le oigan los demás y difícilmente eso va ser posible si grita como un becerro.

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