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domingo, 8 de febrero de 2015

Jimmy y la manipulación de los medios de comunicación





    No me gusta escribir sobre el asesinato de Jimmy. Ni siquiera me gusta leer sobre ello porque me pone triste. No conocía a Jimmy, ni tengo nada a favor ni en contra de Riazor Blues. Me pone triste por al injusticia cometida. Sé que a diario se cometen otras muchas salvajadas, la mayoría de ellas aún más graves. Hay desgraciados que matan a su mujer tras una vida entera de malos tratos, hay locos fundamentalistas que le prenden fuego a una persona encerrada en una jaula y hay presidentes que van a una guerra por petróleo. Pero que pasen cosas peores, no quiere decir que debamos dejar de indignarnos con el crimen de Jimmy y el vergonzoso ejercicio de manipulación de la opinión pública que han hecho los medios de comunicación. 

    Leo en uno de los pocos periódicos que todavía publican algo sobre el crimen que el sumario de la operación Neptuno apunta a una agresión del Frente Atlético (aquí). En testimonios recogidos en el atestado policial se señala que uno de los presuntos asesinos de Jimmy sacó de un bar una bandeja llena de cuchillos que repartió entre ultras neonazis, algunos de ellos venidos desde Polonia ex profeso para la pelea. En ese mismo atestado policial no hay una sola palabra que suscriba esa tesis de que los Riazor Blues habían acudido a Madrid a una pelea pactada. Y no he visto en casi ninguno de esos medios que con Jimmy aún de cuerpo presente lo condenaron a la vergüenza pública una sola rectificación. 

       A Jimmy lo mató una jauría de neonazis, alguno de los cuales hizo miles de kilómetros para la encerrona. Pero no pasa nada. Ya no se dice nada. Ya se ha culpabilizado a la víctima, ya se ha justificado el crimen y las responsabilidades han quedado diluidas. Ya no importa que Cristina Cifuentes hiciese un ejercicio de dejación de funciones sangrante. Ya no importa nada. Ya nos han instruido en lo que tenemos que pensar, aunque hayan mentido sin parar para ello, y Jimmy ha dejado de ser un problema.  
  
      Hace tiempo yo respetaba a Paco González, el antiguo director de Carrusel Deportivo de la Cadena Ser y ahora de Tiempo de Juego de la Cadena Cope. En su momento le oí decir, refiriéndose a las tensiones nacionalistas del Estado Español, que hay separatistas y separadores. Y en ese momento pensé que tenía razón y que era un gran periodista. El crimen de Jimmy y lo que han hecho los medios de comunicación es un ejemplo claro de lo que son los separadores. Lástima que el mismo Paco González dijese en una tertulia de su programa que Ochaíta, el líder histórico de Ultras Sur, no era tan malo como Jimmy. Lástima que en esa misma tertulia Manolo Lama dijese sin cortarse un pelo que todos aquellos que pensábamos que no se estaba tratando con ecuanimidad a Riazor Blues y al Frente éramos tan criminales como los ultras. Lástima que un periodista que dijo una frase tan buena, se haya convertido en un separador. 

     Lo que más pena me da de todo es la actitud de los medios y los poderes públicos gallegos. De La Voz de Galicia no merece la pena ni hablar. De Feijoo o Negreira, que podían haber dicho algo en calidad de representantes públicos tampoco se podía esperar mucho -me hubiese gustado ver qué pasaba si Jimmy hubiese sido catalán o vasco-. Pero que el lamentable Tino Fernández, el presidente del Deportivo, cargue contra los Riazor Blues, que diga que son una marca maldita, que se siente con Cerezo asumiendo la culpa a partes iguales sin esperar a saber qué había pasado, que cierre una grada entera asumiendo que el deportivismo debía sentirse avergonzado, que sólo haga declaraciones tibias en voz baja defendiendo a Miguel Otero, el presidente de la Federación de Peñas, por la injustísima multa de más de veinte mil euros sabe Dios por qué, que no diga ni mu cuando al Deportivo le ponen setenta mil euros de multa y al Atlético de Madrid nada, y que, en definitiva, siga siendo presidente es una auténtica vergüenza. Nos han tratado como si fuésemos una colonia y Fernando Rey, Feijoo, Negreira y Tino Pérez son los virreyes. 

       
    

sábado, 6 de diciembre de 2014

Jimmy y los medios de comunicación. Un par de apuntes más.




       Además de lo que dije el otro día a propósito del asesinato de Jimmy y del repugnante tratamiento del tema que están dando los medios de comunicación creo que debo añadir algunas cosas más:
        En primer lugar, es intolerable que la madre de Jimmy, a la que acaban de asesinar a un hijo, tenga permanente un batallón de reporteros delante de su casa y su tienda esperando a tomar imágenes suyas para que la nación entera vea la cara de la madre del hijo que ellos han convertido en un criminal apestado. Por si estos carroñeros del morbo no se han enterado, esa señora ha perdido a un hijo y su marido tiene alzeimer. ¿Es que esa gentuza ni siquiera puede respetar su dolor? ¿O es que quieren añadir al dolor de una madre el escarnio público? Y ya no hablo de la mujer y los hijos de Jimmy.

Bajo esta foto ponía "brutal agresión a un cámara que hacía su trabajo".
Evidentemente no está bien pegarle, pero hostigar a los miembros de una familia que ha perdido a un ser querido no es mucho mejor.

          En segundo lugar, quisiera decirles a todos aquellos que dicen que Jimmy se merecía ser asesinado por haber ido a una pelea pactada -insisto en que eso está por ver-, que tienen la doble moral del perro apaleado. Duros con los débiles, serviles con los amos. Anteayer nos enteramos del enésimo crimen de Rodrigo Rato. Sus tejemanejes en Bankia sirvieron para estafar a decenas de miles de personas en este país. Si alguno de esos estafados con las preferentes le pegase dos puñaladas y lo matase, nadie en su sano juicio aplaudiría el crimen y, desde luego, dudo mucho que en la prensa al servicio del capital oyésemos comentarios como que "se lo tenía merecido" o "si juegas con fuego, te quemas". Los delitos de Rodrigo Rato son bastante más graves que los que hubiese podido cometer Jimmy y, en caso de que sucediese una desgracia como que alguien lo matase, sería de un gusto asqueroso jalear al asesino. Porque no hay nada que justifique el asesinato. Repito: no  hay nada que justifique el asesinato. Y afirmar que Jimmy se lo merecía por ir a una pelea pactada es justificar el crimen.
        Esto de Rodrigo Rato me lleva a una tercera cuestión. Cuando asesinaron a Isabel Carrasco, el Gobierno se dio mucha prisa en sacar una ley para censurar cualquier comentario ofensivo que apareciese en internet. Ya en su momento dije que me parecía un atentado gravísimo a la libertad de expresión y que la excusa de que era para prevenir la incitación a la violencia era muy pobre (aquí). Sólo se trataba de proteger a los suyos, como lleva haciendo la casta política de este país mucho tiempo. Pues bien, el tiempo me ha dado la razón. En España hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. A todos los que vertieron comentarios de muy mal gusto sobre Isabel Carrasco en la red los acusaron de incitar a la violencia. De los infinitos comentarios despectivos sobre Jimmy, entre los que llegué a ver salvajadas como que "ahora las ratas nadan en el Manzanares", nadie ha dicho nada. Ni siquiera veo que esos medios de comunicación que tan prestos estuvieron en afear la conducta y pedir responsabilidades penales a los que insultaban a Isabel Carrasco, pedir lo mismo para Jimmy. Estos periodistas a sueldo del poder objetarán que Isabel Carrasco era una persona de bien y Jimmy un delincuente. Y yo les respondo que Isabel Carrasco era una persona de bien y Jimmy un yonki porque ellos construyen ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. 
         Por último quisiera dar mi apoyo a la actitud de Lendoiro. No soy sospechoso de lendoirista ni mucho menos, pero es el único personaje del mundillo del fútbol que no se ha comportado como un fariseo. Mientras que el lamentable Tino Fernández ahora cierra la grada de maratón y Enrique Cerezo dice que no puede echar a los ultras sin la ayuda de la policía -a este señor le recuerdo que Laporta y Florentino Pérez lo hicieron jugándose el tipo-, Lendoiro fue consecuente. Siempre trató y mimó a los Riazor Blues. Ahora que han caído en desgracia, podría hacer como Tino Fernández y huir como de la peste de los que antes mimó. O podría hacer como Cerezo y Gil Marín y denigrar en público a los que ampara y tomar medidas que no son más que maquillaje y les permitirán seguir campando a sus anchas. Decir que echan al Frente Atlético de la asociación de peñas, pero que no pueden denegar el acceso al estadio a ningún hincha porque tienen carnet es de chiste. Pero Lendoiro no hizo eso. Fue leal y consecuente con su pasado. Fue al entierro de Jimmy. Y con esto no quiero decir que Lendoiro hiciese bien mimando a los Riazor Blues en su momento. Sólo digo que es el único que no es un hipócrita.
           Fin. Sé que este post no está muy bien redactado, pero no tengo tiempo. Me voy a tomar un vino.

Lendoiro en el entierro de Jimmy.

         

martes, 2 de diciembre de 2014

El asesinato de Jimmy y la vergüenza de los medios de comunciación.




        Yo no conocía a Jimmy. Lo había visto un par de veces por el barrio paseando tranquilamente con su mujer. No soy de Riazor Blues, Soy sólo un vecino de la Ciudad Vieja. No sé lo que pasó. Sólo sé que lo asesinaron. Lo apalearon y luego lo tiraron al río. Pero estoy tan indignado con el tratamiento que están dando los medios de comunicación a su asesinato que siento que tengo que decir algo. 
        En primer lugar, Jimmy era un ser humano. Y tenía familia y amigos. Ver en la prensa que lo pintan como un delincuente es repugnante. No creo que fuese un angelito, Tampoco lo soy yo. Pero aunque fuese una persona horrible, no han dedicado más tiempo a denigrar públicamente ni siquiera  al pederasta que mató a Mariluz. 
        Como digo, no creo que Jimmy fuese un angelito. Pero me indigna ver cómo nos dan lecciones de moral desde la atalaya de un periódico o una cadena de radio individuos que sabemos que están a sueldo de intereses económicos particulares y no dudan en censurar, manipular y tergiversar información para servir a esos intereses espúreos. Puestos a ponernos exquisitos, prefiero que me dé el palo con una navaja un tipo y me lleve veinte euros para la paja de heroína, a que un señor trajeado manipule y engañe para mantener un sistema que roba diariamente millones de euros a los ciudadanos. 
         Este doble juego moral del poder llegó al paroxismo con la declaraciones de Tebas, el presidente de la Liga de Fútbol Profesional. Cuando le preguntaron por qué no había suspendido el partido, contestó que suspender el partido sería hacerle un homenaje a un ultra. Si hubiese sido un aficionado del Deportivo que iba tranquilamente, por supuesto que lo hubiese suspendido, pero por un delincuente que iba a la gresca... de ninguna manera. Sólo le faltó decir que la chusma y la canalla sólo son escoria. Pero esto no es lo más delirante. Lo más flipante es que cerró su argumentación con un "yo recé por él y por su familia" y lo repitió varias veces. Y yo pensé: "Joder, vaya católico que eres tú, porque, si no me equivoco, el cristianismo es caridad, perdón, no juzgues y no serás juzgado y todo eso". 
         Por supuesto, estoy totalmente convencido de que todo esto no es fruto de la casualidad. Criminalizando a Jimmy, diciendo que era un macarra que iba a una pelea concertada -lo que aún está por ver-, se iguala a la víctima y al agresor. Me alucina que la inmensa mayoría de las personas con las que he hablado su comentario fuese:
        "Se lo merecía, a dónde va con cuarenta y tres años a una pelea de ultras".
         o
        "Un tipo que va armado a pelearse no me da ninguna pena. Sólo lo siento por el hijo"
         Esto cuando no dicen directamente un "que se joda".
         Y ni una sola palabra de los asesinos. 
         Criminalizar es una forma de deshumanizar a la víctima. El razonamiento inconsciente es "Era un delincuente. Yo no soy un delincuente. Él se merecía morir. A mí no me va a pasar nada".
         Criminalizando a Jimmy se desvía la atención de hay por ahí sueltos unos tipos que cogieron a otro, le rompieron el bazo con una barra de hierro, le dieron golpes en la cabeza hasta que lo mataron, y luego lo tiraron al río en un supremo acto de desprecio. 
          Esta criminalización de la víctima se extiende a los Riazor Blues. No he ido nunca a la Curva ni creo que vaya en mi vida. No me gusta el rollo ultra y sinceramente creo que es un fenómeno que debe desaparecer ya de la sociedad. Todos los Blues no son ultras, pero hay bastantes ahí dentro. Por su culpa y la de otros grupos ultras yo no puedo ir con mi mujer a ver un partido del Dépor a Vigo, ni a Gijón, ni a Madrid, ni a un montón de sitios más. Pero me resulta curioso que los medios sólo hablen de lo malos que son ellos y no digan nada del Frente Atlético -si no os lo creéis, mirad las ediciones del ABC y del Mundo del Lunes y del Martes-. El Frente ya lleva dos muertos y nadie dice ni mu. Siguen riéndose de Aitor Zabaleta todos los domingos y ni un solo comentario al respecto en los medios. Sólo que los Blues son unos radicales horribles de ultraizquierda, unos antisistema terribles que van a acabar con España. Pues sí. Los Blues no son nada buenos, pero en este caso concreto ellos tienen un muerto y el Frente Atlético un asesino. Lo lógico, digo yo, es cargar contra los dos. Pero, si tengo que elegir sólo uno, lo normal sería a los criminales.
          Se me ocurren muchas razones para explicar esto. Todas son conjeturas y no puedo probar ninguna. Se me ocurre, por ejemplo, que el Atleti es de Madrid, como los medios. También se me ocurre que es una forma de desviar la atención sobre una dejación de funciones por parte de la policía lamentable. No me refiero al policía o al comisario de turno que estaba de guardia esa mañana. Me refiero a los altos cargos, muchos de ellos políticos, como Cristina Cifuentes, la que suena como futurible alcaldesa de Madrid, y que se pusieron de perfil. También se me ocurre que declarar el partido de alto riesgo supone movilizar a mil quinientos policías y eso cuesta pasta. También se me ocurre que les daba exactamente igual lo que pasase con los Blues y el Frente. Y también se me ocurre que los Blues se declaran nacionalistas de izquierdas, lo que no les mola nada a los medios de Madrid. 
          Y que no me digan que no sabían nada porque hasta lo sabía yo, que ni siquiera paso la semana en Coruña. Que los Blues están hermanados con los Biris y que los Biris y el Frente Atlético se pegan siempre que se ven lo sabe hasta un niño de diez años. Además, ahora el Delegado del Gobierno y el sindicato de policía dicen que sí avisaron a Madrid.

           Y no escribo más. Esto está redactado a vuelapluma porque no tengo tiempo. 
           Lo siento por Jimmy, su familia y sus amigos.