martes, 19 de mayo de 2015

Antinoticias, Podemos y malas intenciones.



     El término antinoticias lo acuñó un amigo para referirse a esas noticias que aparecían en la La Voz de Galicia y que daban como noticia un suceso absolutamente irrelevante. Mi amigo estaba absolutamente fascinado y durante un verano cada día nos alegraba la mañana con un watsap con una flamante antinoticia. Recuerdo tres:
    1) Señora casi pierde su perro en la playa de Bastiagüeiro. Una señora que estaba paseando su perro por la playa se despistó y el perro se fue a dar una vuelta. La señora se puso nerviosa y unos surfistas encontraron el perro y se lo llevaron. La señora se puso muy contenta y les dio las gracias.
     2) Un sofá arde en un portal, pero un vecino se da cuenta, lo apaga y no pasa nada.  
     3) Una embarazada mete el tacón de su zapato en un agujero de la alcantarilla. Casi se cae. Se dio un susto. Un señor la ayudó a sacar el tacón y se pudo ir a casa.
     4) Un gato se sube a un árbol. Estuvieron a punto de llamar a los bomberos, pero al final el gato bajó solo.
    5) Orejitas. Mi preferido. Una niña perdió a su osito de peluche en la Ciudad Vieja de Coruña. El osito de se llamaba Orejitas y el padre pegó carteles preguntando si alguien lo había visto. No ofrecía más recompensa que la gratitud de su hija. Las tribulaciones de la angustiada niña dieron para un ciclo cuatro artículos, incluido un reportaje final cuando un vecino le devolvió el osito.

      Las antinoticias, su comicidad a parte, no dejan de ser una anécdota en un periódico de provincias que tiene que llenar varias hojas en verano y no sabe de qué hablar. Pero esta mañana me he desayunado con una gran antinoticia, pero esta con muy mala leche. Leí en el diario El Mundo que los presos de ETA preferían a Podemos (aquí). Les habían grabado una conversación en la que comentaban que les gustaba Pablo Iglesias porque es como ellos, "pero con coleta". Si esto no es una antinoticia que venga Dios y lo vea. A unos presos de ETA les cae bien Pablo Iglesias. ¿Y qué? Es como si yo digo que a Isabel Pantoja le gusta el cine francés. Es elevar al rango de noticia algo que no lo es. A no ser, claro está, que detrás de esta antinoticia se esconda una intención torticera. Ya sabemos que los medios de comunicación van a convertir a Podemos en un pérfido actor secundario del escenario político (aquí), y que una mentira repetida mil veces se convierte una verdad (Goebbles dixit). Pero no está bien lo que hace el periodista de El Mundo. Siguiendo la misma lógica, yo podría decir que a los asesinos de Jimmy les gusta Mariano Rajoy o Albert Rivera, ya que estos sólo parecen preocupados por la bandera de España, y vincular así al Partido Popular y Ciudadanos a grupos neonazis. Pero no lo hago porque es una demagogia tan chusca que me avergonzaría. Pero claro, yo no soy un periodista de El Mundo.

2 comentarios:

  1. Se puede decir alto pero no más claro. Bravo!!

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  2. Cosas que pasan desde que los medios son el ariete propagandístico de los diversos grupos financieros e industriales. Es decir: cosas que siempre han pasado.

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