lunes, 1 de septiembre de 2014

Miserias de escribir en un blog.

    


    Primero mi amiga L se quejó de que mis posts eran demasiado largos. Y tenía razón. Nadie lee textos largos, y mucho menos en Internet. Para empezar, porque leer en una pantalla cansa la vista y un blog es algo diseñado para leer en el metro o en el trabajo cuando uno hace un descansito. Esto pide textos breves y ligeritos. Y por eso y porque en verano tampoco tenía muchas ganas de romperme la cabeza, así hice todos los posts en los últimos meses. Cogía a Lethem o Jonathan Littell para hacer una reseña sencilla y una breve reflexión sobre la verosimilitud en el relato. También utilicé como excusa a Bernhard para hablar sobre el gusto moderno y al Woody Allen de Delitos y faltas y Zelig para reflexionar sobre el arte demasiado intelectualizado. Lo mismo hago cuando escribo artículos de costumbres: cojo una idea sencilla de sociología o antropología y cuento cuatro chistes para desarrollarla. Son todos pensamientos sencillos y superficales, porque poco más se puede hacer con este nuevo género pensado para leer en el teléfono móvil. 
    Pero he aquí que hace una semana L se volvió a quejar de mi blog. ¿Dónde estaban las críticas literarias medianamente serias, cuando hablé, por ejemplo de Don Delillo o de Jöel Dicker?. Y. vuelve a tener razón, porque poco puede decirse en tres párrafos. ¿Para qué perder el tiempo leyendo superficialidades?
     Esta es la miseria del blogger medio. La mayoría de los bloggers somos escritores o críticos o pensadores frustrados. Nadie nos ha piblicado, nadie nos lee y a la mayoría de la gente no le interesa lo que contamos. Entonces nos refugiamos en un blog y nos autoconvencemos de que tenemos talento y que el culpable de nuestro anonimato es un mercado editorial que se mueve por intereses comerciales y por amistades y enchufismos. Tal vez sea cierto, tal vez no. Pero el caso es que todos esos escritores/pensadores frustrados acabamos refugiándonos en un blog. Desde luego, si queremos hacer crítica o literatura medianamente seria no es el formato que necesitamos. Pero es el único que tenemos para que alguien nos lea. He aquí la paradoja del blogger y mis disculpas a L por no responder a sus expectativas. Hago lo que puedo.

1 comentario:

  1. Ajo y agua. Sólo son los prolegómenos del comienzo del curso. No te desanimes pollito... Vendrán tiempos peores..

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